Una llanisca en… Londres

0
5109

-Nombre y apellidos: Covadonga Pardo Sánchez

-Fecha y lugar de nacimiento: 8 de septiembre, Oviedo

-Estudios: Licenciatura en Físicas por la Universidad de Cantabria y el Imperial College London

-¿Dónde vive ahora?: Londres, Reino Unido

-¿Cuántos años lleva fuera?: En Londres casi 8 años, pero fuera de Asturias desde los 18.

-¿En qué trabaja?: por una parte estoy haciendo mi doctorado en Ingeniería Electrónica, concretamente investigando células fotovoltaicas de silicio con el fin de hacer la energía solar más eficiente y asequible. Por otra parte, trabajo en una empresa que estudia la eficiencia energética de centros de datos tanto en el Reino Unido como en el resto de Europa y Sudamérica.

-¿Qué es lo que más echa de menos de su lugar de origen?: Tener todo a un paso de casa. En una ciudad tan grande como Londres lo normal es hacerse por lo menos media hora en metro simplemente para tomarse un café con un amigo y el tiempo acaba teniendo otro valor.

-¿Qué recuerdos guarda de su infancia?: Los veranos con mis abuelos en Porrúa.

-¿Qué es lo primero que hace cuando vuelve de visita?: Ver a mi familia y tomar una sidra con los amigos.

-¿Cuál es la comida que más echa de menos?: El queso de Cabrales, que es lo único que no me llevo para Londres en la maleta por razones obvias, ni siquiera envasado al vacío. Por lo demás, allí siempre tengo un alijo de jamón serrano y sidra.

-¿Le gustaría regresar?: De vacaciones siempre pero para vivir no. Sería incompatible tanto con mi carrera como con el estilo de vida que me gusta. Lo mío son las ciudades grandes y si me mudara a una ciudad española del tipo Madrid o Barcelona en la práctica tardaría lo mismo en ir y venir. Al menos en Londres ya tengo mi piso, mi pareja, mis amigos y mi vida hecha.

-¿Qué es lo mejor y lo peor de estar tan lejos de casa?: No es que haya una ventaja específica por estar lejos, simplemente estoy en una ciudad que me encanta, independientemente de estar a 10 kilómetros o a 1.500. Lo que sí puedo decir son las ventajas de vivir en una ciudad tan grande y cosmopolita como Londres, siendo la privacidad la más importante para mí. También la oportunidad de conocer a gente de todas partes, culturas totalmente opuestas y aprender a respetarlas todas. Por último, siempre hay algo que hacer y es imposible aburrirse. Lo peor obviamente es estar lejos de la familia y amigos y hacer malabares cada año para asegurarme de venir a la Guía y Navidad (y si también puedo estar para San Justo y San Pastor ya hago un verano redondo).

Dejar respuesta