Concentración ante la Junta General del Principado en Día Internacional contra la Violencia hacia las Mujeres

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Los políticos asturianos se han concentrado hoy a la puerta de la Junta General del Principado con motivo de la concentración del Día Internacional contra la Violencia hacia las Mujeres, durante la que la presidenta del Consejo de la Juventud del Principado de Asturias, Sheyla María Suárez Suárez, dio lectura a la declaración institucional aprobada por la Junta General del Principado que reproducimos a continuación:

Declaración institucional con motivo del Día Internacional contra la Violencia hacia las Mujeres

Los estados, las instituciones y las sociedades, en cuanto construcciones humanas, también padecen enfermedades: la violencia que se ejerce en su seno como forma permitida de interacción es el síntoma de una de esas enfermedades. La violencia que se ejerce contra las mujeres para someterlas, humillarlas, dominarlas es la expresión más indigna de la desigualdad y hunde sus raíces en un modelo social patriarcal que durante siglos ha hecho de lo masculino un valor preponderante, activo, de dominación y de lo femenino un valor subordinado, pasivo.

Los doce años de andadura de la Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género han permitido que los más de 800 asesinatos de mujeres ocurridos desde enero de 2003 hasta octubre de 2016, según datos oficiales del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, hayan dejado de ser considerados como casos aislados y hayan pasado a verse como la manifestación de una sociedad enferma por la desigualdad colectiva que afecta a la mitad de su población. Los datos obtenidos de la última memoria de la Fiscalía General del Estado han servido para desmontar otro dañino prejuicio al afirmar que sólo el 0.0015% de las denuncias son falsas o, lo que es lo mismo, que el 99,99 por ciento de las denuncias están fundadas en agresiones o violencias ejercidas sobre las mujeres.

Esta violencia, que ya es un asunto de estado, debe convertirse oficialmente en una cuestión de estado porque lo desestabiliza social, política y económicamente. Pero también porque desestabiliza nuestro propio autoconcepto de sociedad defensora de los derechos humanos. ¿Acaso alguien cree que es compatible con la modernidad y el futuro que cada escaso tiempo una mujer sea quemada, asesinada, acuchillada, lanzada al vacío, atropellada, golpeada, violada o mutilada? Esas son las expresiones más extremas de la violencia que se ejerce sobre las mujeres. Bajo ellas subyacen otros miles de manifestaciones, desde las más groseras hasta las más sutiles, que no siempre acertamos a detectar y, por ello, las instituciones deben encargarse de garantizar con las actuaciones que sean precisas que nacer mujer no suponga un riesgo añadido ni una limitación de inicio.

En Asturias, hace escasos meses, se ha suscrito el Pacto Social y Político contra la Violencia Sobre las Mujeres dentro de una acción que, promovida por el Gobierno Autonómico dentro de las competencias que le son propias, ha recogido el rechazo unánime de toda la sociedad contra la violencia que se ejerce contra las mujeres y ha suscitado la amplia participación de actores sociales, políticos y económicos. Este Pacto, en el que han participado junto con el importante movimiento asociacionista de mujeres, todos los grupos parlamentarios representados en la Junta General, ha permitido poner de manifiesto la necesidad de colocar este tema por encima de las contiendas partidistas y convertir además a nuestra Comunidad Autónoma en la primera que suscribe un pacto de estas características, lo que nos lleva a hacer gala, una vez más, de la constante tradición de la sociedad asturiana en la lucha a favor de los derechos de las mujeres. En la misma línea, los pasados días 17, 18 y 19 de octubre se desarrolló en Asturias el Congreso Mundial de Bioética bajo el título “Las violencias contra las mujeres: aspectos socio-estructurales y legales”. Encuentro en el que participaron más de quinientos congresistas nacionales e internacionales y en el que se alcanzaron interesantes conclusiones relacionadas con la necesidad de desarrollar todas las medidas y disposiciones incluidas en la Ley 1/2004, con la necesidad de crear unidades forenses especializadas y la necesidad de impartir formación específica a todas las personas profesionales que intervienen en el proceso, así como la importancia que debe tener el sistema educativo en la formación de las próximas generaciones.

En este sentido la Junta General del Principado se declara firmemente comprometida con el sostenimiento y mejora de los servicios destinados a la recuperación de las víctimas, las estrategias de acceso a la formación y al empleo. La Red de Casas de Acogida y los Centros Asesores de la Mujer son equipamientos y servicios que se ponen a disposición de la población gracias al esfuerzo coordinado de las administraciones, como también lo es el Protocolo Interdepartamental contra la Violencia de Género del Principado de Asturias.

En este empeño nos comprometemos, en este Día Internacional contra la Violencia de Género, a sostener y mejorar los servicios, presupuestos y recursos existentes para combatir la violencia de género y mejorar las estrategias preventivas, así como a instar al Gobierno de la Nación a alcanzar un Pacto de Estado entre todas las fuerzas políticas y sociales que sirva para garantizar en cualquier coyuntura política y económica el derecho de todas las mujeres a vivir una vida libre de violencia.

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