De la Escudería Villa de Llanes a la Federación Española de Automovilismo

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Alex Darrosa tiene 37 años, y ha pertenecido a la Escudería Villa de Llanes «toda la vida». Ni tan siquiera «sabría decir cuándo empecé» porque nació en la calle Mayor de la Villa llanisca, a escasos metros del edificio de la organización automovilística. La cercanía física, y Jesús Manuel Peña, hoy fallecido, hicieron el resto.
Peña fue un hombre capaz de presidir una Escudería con medios limitados, dirigir carreras a nivel nacional, y tener aptitudes sobradas para atraer hasta sí a decenas de pequeños a quienes inculcar la pasión por el motor. Creó, de hecho, una cantera que hoy mantiene vivo el deporte del automovilismo en Llanes. Y de ella salió Darrosa.
No ha pilotado un coche de carreras en su vida, pero sabe conoce perfectamente cómo ha de ser el desarrollo electrónico y eléctrico de los mismos, y cómo han de diseñarse y organizarse las carreras. Tanto es así que acaba de dar el salto a la Junta Directiva de la nueva Federación Española de Automovilismo.
Como tantos otros, el Rally Villa de Llanes fue el trampolín desde el que empezó todo. Cuando llegaba la prueba deportiva «de casa» y Darrosa, y el resto, eran chavales que no cumplían aún los diez años, «ya fuimos comisarios de parque, íbamos con un peto más grande que nosotros y nos poníamos donde nos colocaba» Peña. Así fue edición tras edición. Eran pequeños hombrecitos que salían de madrugada para ir a cualquier tramo de la prueba automovilística y cumplían con su labor pacientes hasta que, entrada la noche, venían a recogerles. Estaban encantados porque eran tenidos en cuenta y, además, eran válidos para el desarrollo de una prueba puntuable para el Campeonato Nacional de Rallies de Asfalto.
«En el año 1995 Peña compró un ordenador, recuerdo el año porque era un Windows 95 el sistema operativo. Llegó a la Escudería, donde nosotros estábamos todas las tardes, y preguntó, «¿alguien sabe manejar ordenadores?«, y yo dije que «no sería tan difícil». Así que, de inmediato, a Darrosa se le encomendó la tarea de digitalizar todos los documentos existentes hasta la fecha del rally de Llanes e iniciar el arduo proceso de pasar al mundo digital todo lo que hasta el momento había estado hecho mano. Parece fácil, pero al principio no lo fue. «Lo primero que hicimos fue un roadbook» -las rutas que los corredores han de seguir para completar el rally- «que hasta el momento se pintaban a mano, con escuadra y cartabón». Por aquel entonces Darrosa ya había cumplido los 16 años. Dos años más tarde, cuando «me saqué el carné, Peña empezó a llevarme fuera de Llanes». Previamente había superado «un curso de oficiales» lo que le sirvió para hacer sus funciones por los rallies de tierra del nacional que Peña dirigía. Lo hizo como «comisario técnico primero y como jefe de tramo después. Empecé a tocar todos los palos posibles dentro de la organización hasta que fue director adjunto de Jesús Manuel Peña en la Escudería Villa de Llanes. Más tarde, sería el director de carrera del rally llanisco.
De forma paralela, cuando otro llanisco, Aquilino Sánchez, empezó a correr en rallies de forma seria «yo iba con él como asistencia técnica. Básicamente me encargaba de la electricidad y la electrónica de su coche», resume.
«Cuando murió Peña -en el año 2007- entre Adrián Amieva, Teresa Sobrino, Jesús Aranda y yo nos hicimos cargo de la Escudería de Llanes. Al final, de forma inevitable pegas un salto, coges más responsabilidades, los organizadores empiezan a conocerte, te ven más… representé a la Escudería por muchos lugares y empecé a tener relación directa con todos los organizadores a nivel nacional», asume.
De ahí que en aquel mismo año un salto cualitativo marcó su destino. «Juan Petisco, que tiene casa en Llanes, me llamó para ser director deportivo de Fiat España» en el primer año de esta marca en el campeonato. «Me dijo que iba a hacer un equipo oficial y quería que estuviera con él», recuerda. Aceptó. Y aquello le sirvió para que le conocieran en el equipo italiano. Aprendió el idioma y se convirtió en parte importante para algunos equipos. Trabajó de forma autónoma para algunos de ellos y llegó a dirigir deportivamente a algunos equipos en el rally de Monza. Así fue como Darrosa comenzó a hacer pruebas a nivel internacional.
En el año 2012 «fui al Mundial» diseñando las direcciones deportivas de equipos privados como Benito Guerra o Yeray Lemes. «Fui haciendo cosinas hasta que en el año 2013 me subcontrataron, porque yo soy un autónomo, desde la empresa ganadora del concurso del timing» del Campeonato Mundial de Rallies. «Desde aquel momento estoy haciendo, año tras año, el Mundial completo siendo técnico avanzado y encargándome de todos los sistemas» telemáticos.
Mientras tanto, en la Federación de Automovilismo española el ambiente era cada vez más crispado. Tanto fue así que durante la campaña a las elecciones de la junta directiva se orquestó una campaña con el hastag #otrafederaciónesposible. La presidiría Manuel Aviñó, que pretendía sustituir a Carlos Gracia después de 32 años al frente. Ganó por más doble de votos, 47 frente a 21 y el flamante presidente comenzó a organizar su propia junta directiva.
«Recibí una llamada de Aviñó en donde me decía que me quería dentro de su equipo. Yo no me lo podía creer porque en esos niveles hay una serie de compromisos adquiridos con personas de más alto nivel. Me explicó que quería cambiar la Federación, que quería abrirla, que quería hacer una federación más joven, más fresca y acabar con el continuismo» que se había instalado en la institución más importante del automovilismo español. Obviamente «dije que sí» y ahora Darrosa reconoce sentirse «muy orgulloso» porque «hay muchísima gente en España muy válida en esto del motor» y siempre reconforta saber que «tus propuestas e ideas son tenidas en cuenta», tanto como para formar un equipo de 14 personas.
Darrosa no se ha marcado objetivos, simplemente «me dedicaré a trabajar como hasta ahora» y «aportaré conocimientos» al mismo tiempo que «adquiero una experiencia incomparable» dentro de un sector que tiene carencias.
Sin apoyo a las bases 
«El panorama automovilístico actual es bueno porque tiene muchísimo poder en todos los sentidos. Hay un nivel de seguridad muy alto y un nivel de deportividad increíble. Lo único en lo que se peca es en el apoyo a la base», reconoce Darrosa. «No existe un Trofeo Autocolón amparado por la Federación, el Trofeo Autocolón ha de crearse sólo, tienen que ser los propios pilotos quienes lo inventen» -y en el caso de esta copa de Peugeot 205 nacida en Llanes, tiene también que autofinanciarse, ya que carece de ayudas públicas de ninguna Federación, ni nacional, ni regional-.
«Tal vez lo que puedo reprochar a la anterior junta directiva nacional es que todos los recursos económicos se utilizaron para su propio beneficio, no para apoyar al talento y a los jóvenes pilotos», recrimina. Y, de se modo, «si no apoyas la base no habrá nadie en el futuro», asegura. Por poner un ejemplo, cita Darrosa, el piloto revelación de 2015, «Manuel Mora, tendría que haber tenido un programa sufragado por la Federación, crear becas es muy complicado, lo sé, pero habría que buscar dinero para sacar proyectos así adelante. Llevará muchísimo tiempo cambiarlo todo, pero a mí me gustaría copiar el método francés. Son muy inteligentes en este sentido. Tienen los mejores pilotos porque los han cultivado desde pequeños, les han dado oportunidades para demostrar su talento y lo han demostrado con creces», reconoce.
Su meta será apostar por esas bases porque Darrosa cree en ellas. No en vano, ha visto cómo en el propio Llanes crecen pilotos que no prosperan por falta de medios. Y Llanes tiene mucho que decir en el panorama automovilístico nacional.
«Yo soy Llanes. En la Junta Directiva de la Federación, en cualquier carrera del nacional o del mundial, soy el de Llanes, no Alex Darrosa. Me encantaría que la gente supiera que en cualquier punto del campeonato de España pronuncias Llanes y la gente lo asocia a algo importante. La gente sabe que una Escudería como la nuestra con medios escasos ha logrado hacer grandes logros, a nivel local, regional y nacional», enumera Darrosa.
Por eso él no dejará su cargo en la Escudería, ni su trabajo, ni su puesto de director de carrera del Rally Villa de Llanes. Seguirá con su vida y «por supuesto que no me iré a Madrid a vivir, como ya he escuchado», adelanta. «La Junta Directiva tendrá una serie de reuniones anuales y podemos solucionar cuestiones de forma telemática. A mí la Federación no me quitará tiempo, al contrario, me aportará muchísima experiencia» que trasladará a su imparable trayectoria profesional, la que empezó cuando aquel hombre serio de apellido Peña le colocó un peto deportivo que le cubría el cuerpo entero.
Foto, Real Federación Española de Automovilismo 
 

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