Antaño de pañuelos y monteras (43)

0
1243
Aldeana (foto estudio de Daniel Álvarez Fervienza (1890)
Fernando Rodríguez Pérez ¡Venga!. Animaos a comentar que ya está bien de hacerlo casi siempre yo. ¡Que parezco el repelente niño Vicente!. 😁
Fede Rodriguez Desde mi punto de vista destaca el bordado de la solitaria, lo habitual en ese epoca era adornar el contorno de la pieza dejando visible gran parte del tejido interior, en este caso esta bordado practicamente toda la superficie. Tambien me llama la atencion el trancajilu de la parte superior del mandil para marcar la cintura y el adorno del contorno que parece un bordado al aire que he visto en algun traje de Malpica de Bergantiños en A Coruña. Creo que esa fue una epoca de transicion ya que lo habitual era que las sayas tubieran mas volumen, pero lo «moderno» a finales del XIX era que las sayas fueran perdiendo volumen, eso sumado a lo comentado de l bordado de la solitaria me hace pensar que este traje marco tendencia en la epoca, esto nos lo podran aclarar los entendidos en la materia como Fe Santoveña o Fernando. El traje es una pasada.
Fede Rodriguez Se que TUVIERAN es con V, ha sido un error al teclear, Sorry
Maiche Perela Beaumont ¿Qué nos pueden decir los especialistas de los aderezos, el reloj, la expléndida cadena, el abanico? Gracias.

Fe Santoveña Con respecto a los aderezos, la moda del momento dictaba llevar cinta negra al cuello, de terciopelo, raso o faya, con un camafeo, guardapelo, medalla o pieza de joyería similar, así como reloj de mujer con leontina, normalmente pasada por el cuelo y sujeta al dengue con un broche sobre el cruce de este en el pecho, que se prendía al mandil o si era de cadena de cuello, se llevaba como collar. Siempre con pendientes, los mejores que tuvieras, de perilla, de tres caídas o filigrana. en oro y plata. Los materiales como el azabache, el coral, las perlas o la pedrería también formaban parte del repertorio. Con el paso del tiempo y el uso continuado del traje hemos conservado la cinta negra al cuello, los pendientes e incorporado broches a otras partes de la indumentaria. Las hay que son muy elegantes en su sobriedad y quienes conservan la moda de los Setenta del siglo XX de llevar collares de conchas de La Toja. Una vez más, el traje dentro de su estándar es plural. El abanico fue imprescindible en el aderezo de toda «señorita de bien» a finales del siglo XIX. Se conservó como parte del traje con desigual fortuna, hay quien lo lleva y quien no. A mi se me hizo imprescindible cuando me desmayé en la iglesia un año de San Pedru en Vibañu, con todo el apatuscu que esto supuso. 😃😃😃.. De nuevo, la frontera entre lo bien y lo mal llevado es muy fina, la joyería clásica siempre está bien.La demasiado significada, ampulosa o llamativa resulta chocante.

Maiche Perela Beaumont Fe Santoveña, qué interesante e ilustrativo. He aprendido muchísimo. Mil gracias.

Fe Santoveña gracias ti.

Covadonga Diaz Garcia Fe Santoveña ,las de la Magdalena siempre con nuestras medias negras

Fe Santoveña En este enlace está el articulo que escribí para el II Congreso Internacional de Joyeria del Museo Nacional del Traje, El referente es la fotografía de Vicente Pérez Sierra, pero se refiere a toda Asturias.https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=5599081

Teresa Fdez Un traje preciosu
Fernando Suárez Cué Da gusto leeros, y como el mejor diseccionando…¡Fernando!
Fernando Rodríguez Pérez ¡Que esta vez no dije nada, tocayo! Gracias por los comentarios

Dejar respuesta