“Jet stream”

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Una “Corriente en chorro” (“jet stream” en inglés) es un flujo de aire rápido y estrecho que se encuentra en nuestra atmósfera, y que según la Organización Meteorológica Mundial es una fuerte y estrecha corriente de aire concentrada a lo largo de un eje casi horizontal en la alta troposfera o en la estratosfera, caracterizada por una fuerte cizalladura vertical y horizontal del viento, que discurre normalmente a lo largo de varios miles de kilómetros, en una franja de varios centenares de kilómetros de anchura y con un espesor de varios kilómetros. Las corrientes en chorro están causadas por una combinación de la rotación del planeta sobre su eje y el calentamiento atmosférico debido a la radiación solar

En nuestro planeta existen varias corrientes en chorro localizadas cerca de la tropopausa, zona que actúa coma la separación entre la troposfera y la estratosfera, pero en este caso nos vamos solo a fijar solo en las corrientes más fuertes, la polar septentrional o del hemisferio norte (corriente en chorro polar), por ser la que posiblemente más nos afecte a nosotros. Se encuentra por lo general entre los 30°N y los 60°N de latitud, y ubicada entre los 7 a 12 km. sobre el nivel del Mar, y es la que podemos decir que separa la masa de aire frio polar del aire cálido tropical.

Trayectoria de la corriente en el mapa de la superficie a 9.000 m aprox….

En el hemisferio norte la corriente viaja sobre las latitudes medias y norteñas de Norteamérica, Europa y Asia, y sus correspondientes masas de agua,

Se afirma que la corriente en chorro sigue al Sol, pues se mueve al norte hacia el final de la primavera y el comienzo de la estación cálida, y durante el otoño y el invierno se desplaza hacia el Sur, o dicho de otra forma que experimenta un desplazamiento estacional en latitud, circulando más al Norte en verano, ya que la masa cálida de aire tropical es más potente, y más al Sur en invierno, durante el que está más fortalecida la masa fría de aire polar.

La velocidad del viento varía en función del “gradiente térmico” (variación de temperatura por unidad de distancia), pasando de los 90 kilómetros por hora, hasta los 350 km/h, existiendo incluso reportes contrastados de corrientes que han sobrepasado los 500 km/h. Su camino tiene normalmente una forma serpenteante, aunque las corrientes pueden detenerse, dividirse en partes, luego combinarse en una sola corriente o seguir varias direcciones, incluso opuestas a la dirección principal de la mayoría de las corrientes.

La forma serpenteante de estas corrientes es menos acusada cuanto mayor es la velocidad de los vientos que la componen, pero cuando estos vientos pierden intensidad, esas ondulaciones se hacen cada vez más acusadas, apareciendo entonces una especie de vaguada que se introducen en zonas de latitudes más bajas.

Como ejemplo podría servirnos el siguiente. Si tomamos el extremo de un cabo, en cuyo otro extremo está atada una piedra y empezamos a girarla por encima de nuestra cabeza con gran rapidez, comprobaremos que la cuerda se tensa debido a la fuerza centrífuga que se ejerce sobre la piedra, y por lo tanto esta gira horizontalmente a la altura de nuestra cabeza. Ahora bien, si disminuimos la velocidad de giro, comprobaremos que los círculos que recorre la piedra están cada vez más cerca del suelo, pero al mismo tiempo podemos hacer que la piedra suba o baje en sus giros según aumentemos o disminuyamos la velocidad de giro.

Pues eso mismo, es lo que más o menos ocurre con la “corriente en chorro” que al perder velocidad sus vientos pueden aparecer unas profundas vaguadas que se introducen hacia el S. pudiendo inclusive llegar a regiones como la Península Ibérica, haciendo en ella descender drásticamente las temperaturas ambientales, en lo que conocemos y denominamos como una “Ola de frio polar”. Por cierto es la que prácticamente tenemos encima, y que, aunque según el popular dicho de que…”Cuando el grajo vuela bajo, hace un frio del c…”, tal como se nos presenta os puedo afirmar, casi con todo seguridad, que por esta vez, a los grajos los veréis… ¡Andando!

Debilitamiento de la corriente de chorro permite que la explosión helada…

Respecto a los meteorólogos estos emplean la localización de algunas de esas corrientes en chorro como una ayuda para realizar sus predicciones meteorológicas

Ahora bien, la principal aplicación comercial de las corrientes en chorro se da en la aeronáutica, ya que para la operaciones aéreas, los “jet stream” resultan esenciales, pues permiten reducir considerablemente los tiempos de vuelo, gracias al aprovechamiento de la velocidad de la corriente, lo que favorece también en un menor consumo de combustible. Al momento de diseñar la operación, las aerolíneas planifican aquellas rutas en las cuales tendrán un viento a favor y tengan la mayor posibilidad de encontra las a favor, evitando a su vez aquellas corrientes en contra. También tienen relevancia las llamadas turbulencias del denominado “aire claro”, que se asocian a la proximidad de una corriente en chorro y que son un peligro potencial para la seguridad de la aviación comercial.

Mientras tanto es de esperar que una gran y magnífica aplicación futura de las “corrientes en chorro” pudiera ser su uso para la generación de energía mediante aerogeneradores. En este caso, es la tecnología la que tiene la última palabra.

Fernando Suárez Cué

1 Comentario

  1. Estupendo, Fernando. Lo has explicado bien y fácil. Yo solo había oído hablar de las corrientes en chorro en relación con la velocidad de los aviones, pero no de su enorme impacto en el clima. Gracias.

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