Los portulanos

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1868

Del latín “portus” (puerto) derivó en el italiano “portolano”, y éste llegó a nuestra lengua como “portulano”

Las “Cartas portulanas”, también conocidas por el nombre de “portulanos”, son mapas que hicieron posible el uso de la brújula, que aparece en China en el Siglo IX, aproximadamente.

Al no contar con coordenadas geográficas, los portulanos no eran exactos, pero resultaban de gran utilidad para los navegantes. La imaginación, de todas maneras, se hacía presente entre los creadores de los portulanos con frecuencia, ya que estos mapas solían incluir el dibujo de criaturas marinas mitológicas, entre otras particularidades. Uno de los portulanos más antiguos entre los que aún se conservan es la “Carta Pisana”, que habría sido creada a finales del Siglo XIII. Este mapa presenta un fragmento del Océano Atlántico, el mar Negro y el mar Mediterráneo, e incluyendo un par de círculos de rumbos divididos de acuerdo con la Rosa de los vientos.

Mapa de Juan de la Cosa (1500)

Es importante destacar que el portulano es considerado como la primera carta de navegación, ya que al apelar a la “Rosa de los vientos”, los portulanos permitían indicar el rumbo que una embarcación debía seguir, puesto que dibujaban una línea con el recorrido entre el punto de partida y el de destino y luego la trasladaban de forma paralela.

Aparecen en el Siglo XII y continuaron elaborándose durante varias centurias, hasta muy avanzada la Edad Moderna, y aunque son productos típicos de los siglos xiv y xv principalmente, podemos distinguirlas partiendo de su procedencia diferenciándolas en cuatro grupos, las “Cartas portulanas” italianas, elaboradas principalmente en Génova, Venecia y Roma, las españolas, con Palma de Mallorca como centro de producción más destacado, las portuguesas, en cierto modo derivadas de las mallorquinas y las árabes.

La copiosa serie de “cartas portulanas” italianas se inicia a mediados del siglo xiii d. C., con la llamada  “Carta Pisana”, que es un mapa realizado a finales del siglo XIII, (alrededor de 1275 – 1300). Se encontró en Pisa, de ahí su nombre. En él se muestra en conjunto, el Mar Mediterráneo, el Mar Negro y una parte del Océano Atlántico, desde el norte del actual Marruecos hasta aproximadamente el paralelo 33º N, con la ciudad de Azemmour, que hoy día se encuentra en la actual Holanda. Aunque la mayor precisión de detalle del mapa se limita principalmente al Mediterráneo, es la carta náutica más antigua, pues no es simplemente un portulano, sino un documento que incluye instrucciones de navegación, tratándose por lo tanto de una “Carta portulana”, que muestra un estudio detallado de las costas, y muchos puertos, aunque no presenta ninguna indicación de la topografía o de la toponimia del interior.

Atlas de Cresques. Baleares y costa mediterranea iberica (1375)

La novedad de la cartografía mallorquina son las cartas náutico-geográficas, todas con estilística común en la representación de ciertos accidentes y zonas geográficas. La obra cumbre de las cartas portulanas mallorquinas es el mapamundi de Cresques Abraham, de 1375, era un judío mallorquín que trabajó al servicio de Pedro IV de Aragón. En su taller de “buxoler” le ayudaba su hijo Jafuda. El título del Atlas es Mapamundi, o sea, mapa del mundo y de las regiones de la Tierra con los varios pueblos que la habitan. La obra se hizo a petición del infante Don Juan, hijo de Pedro IV, deseoso de una fiel representación de oeste a este del mundo.

Las “cartas portulanas” portuguesas de raigambre mallorquina, como está dicho, tienen como singularidad el sobreponer a la «araña» las líneas astronómicas del ecuador y trópicos. Por último, la ampliación del horizonte geográfico por los portugueses y españoles demandó necesidades que no cumplían las “cartas portulanas”, pero aun así continuaron elaborándose en los Siglos xvi  y xvii.

Atlas de Cresques Abraham. El Mar Mediterreneo

Respecto a las “cartas portulanas” medievales escritas en árabe, parece ser que solo se conservan tres, el mapa de Ahmed ibn Suleiman al-Tangi de (1413-1414), el de Ibrahim al-Tabib al-Mursi (1461) y un mapa de Europa Occidental, anónimo y sin fecha, y que se estima data de finales del Siglo XIV, o principios del XV.

Otro mapa digno de mención, es la carta de Juan de la Cosa por ser el primer mapamundi que contiene una representación de América.

De 93 centímetros de alto por 183 de ancho, está pintado a color sobre pergamino y se conserva en el Museo Naval de Madrid. Una inscripción dice que fue realizado por el marino cántabro Juan de la Cosa en 1500 en el “Puerto de Santa María” de Cádiz. Su rica decoración indica que probablemente fue hecho por encargo de algún miembro poderoso de la corte de los Reyes Católicos.

El mapa es la representación inequívoca de América más antigua, (que aparece a la izquierda de la carta en color verde), conservada en él aparecen las tierras descubiertas hasta finales del siglo XV por las expediciones españolas y portuguesas a América. También muestra una gran parte del Viejo Mundo, según el estilo típico de los portulanos medievales, incluyendo noticias de la reciente llegada de Vasco de Gama a la India en 1498.

La carta de Juan de la Cosa es la única obra cartográfica conservada de las realizadas por los testigos presenciales de los primeros viajes de Cristóbal Colón a las Indias. El mapa hace alusión al descubridor mediante una gran imagen de San Cristóbal que cubre la zona donde debería estar Centroamérica. Sin embargo, Cuba se representa como una isla, en contra de la opinión de Colón, que la consideraba una península de Asia. Fue un adelantado.

Fernando Suárez Cué

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