El Palacete de Don Sinforiano

7
2488

A la salida de Llanes hacia Santander, en “la milla de los indianos”, se alza, en la actualidad en tan mal estado que está apuntalado para evitar que se desmorone, un palacete modernista y eclíptico, que fue propiedad de Don Sinforiano Dosal, benefactor de la villa, como sus tíos Nemesio y Faustino Sobrino.

A don Sinfo, nombre por el que era conocido, se le consideraba el embajador de Llanes en Madrid, donde pasaba los inviernos, y destacaba por ser sencillo, esplendido y obsequioso, con su casa abierta a todos y siempre dispuesto a hacer el bien cuando apreciaba una necesidad.

Maiche Perela Beaumont

Imagen, Valentín Orejas

7 Comentarios

  1. Manu, muy buenos días. No alegra que te haya gustado y muchas gracias por tu comentario.

  2. Querido Eugenio,
    Sabía que tú eras capaz de llevarnos en un santiamén a la cocina, comedores y salones del palacete de don Sinforiano y describir los manjares, vinos y licores que allí se degustaban.
    Me imagino una mesa «vestida» con mantel de hilo y servilletas bordadas con las iniciales SDS, y milimétricamente montada. También, fruteros y candelabros de plata, cristalería grabada con las mismas letras, vajilla de Limoges…. Y sobre ella los apetitosos platos con los que no has hecho la boca agua..
    Si cierro los ojos me llega el olor de aquellos manjares, de los vinos y de los habanos…
    No sé que daría por comer pavo, aunque todavía no sea Navidad.
    ¡Mil gracias, de verdad!

  3. Querida Maiche,
    me gusta el “pequeño” palacio de don Sinforiano. No parece la típica casa de indianos. Soberbios ventanales para la época, y que supongo estarían acompañados por grandes hogares que caldeasen el ambiente en los meses fríos, incluso en Navidad.

    Por otro lado, me pides que viaje al exótico ambiente del Palacete Doral, atravesando el tiempo y disfrute de las fiestas de Don Sinforiano, voy.

    Lo veo… había de todo.
    Hojaldres planos y redondos volovanes, consomés, bullabesas, mariscos, pescados, carnes, confiterías saladas y dulces, pastelerías de cocina española con un punto afrancesado. Dulces locales, turrones, alfajores, mazapán, bombones de chocolate, helados y frutas de ultramar…
    Fiestas notables, llamativas, llenas de colorido y… también fuegos artificiales.
    Todo era poco para agradar y asombrar a los amigos.

    Un apunte especial fueron los pavos de indias… piezas atractivas por sus suculentas hechuras y por los aromas que sus tostadas pieles regalaban…
    Los españoles fuimos los primeros europeos en comer y criar en el Viejo Mundo los “gallos de Indias”. Fue uno de los primeros alimentos americanos consumidos en España.
    Pasó a ser el plato estrella de Navidad durante siglos, claro está, en casas de cierto postín.

    Don Gonzalo Fernández de Oviedo y Valdés, en 1526 y en su “Natural historia de las Indias” habla de que el “a pesar de no tener el plumaje tan hermoso como el de España, su primo lejano del Nuevo Mundo era de mejor comer y de una carne muy buena y sin comparación, mejor y más tierna que la de los pavos de España”
    Carlos I, lo haría servir en el banquete de su coronación imperial en 1530 y a finales del siglo XVI había ya un criadero de pavos en Madrid, destinado a abastecer la mesa de los reyes.

    ¡Qué menos Don Sinforiano!
    ¡Fantástica fiesta!

    Me hubiese encantado ser como ondas de radio viajeras por el tiempo,… y colarme en su fiesta, volar sobre sus amigos, escuchar los acentos de sus voces, mezclarme con los aromas del café y el humo de los habanos, disfrutar del mejor vapor de su bodega…

    ¡Feliz Navidad Don Sinforiano!

  4. Me encanta leer estas historias, de los q vivieron en esas casas, de sus vidas, de su historia o de la q nos imaginamos. Muy bonito

  5. No te entristezcas, apreciado Rostroazul, no te amohínes, y haz lo que yo, que como a lo mejor soy un irresponsable total, quédome “amomiau” cuando veo edificios o barcos, en las mismas condiciones en las que nos ha presentado nuestra querida Doña Maiche el “Palacete de Don Sinforiano”, me hace pensar, y, elucubrando, elucubrando, me monto mi propia historia, sobre las ilusiones con las que se levantó, las historias de amor que cobijaron sus paredes y las alegres risas que resonaron en sus pasillos…. y… ¡Hasta aquí! Desilusiones y tristezas ni mentarlas, pues bastantes nos da la vida como para ampliarlas con pensamientos e historias, que ni vienen a cuanto ni tengo a bien visionarlas. ¿Qué no soy realista?… ¡Pues muy bien!… ¡Para otro la perrona!
    Yo prefiero visionarlo en todo su esplendor, puertas abiertas, jardín y fachada iluminados por mil farolillos, calesas llegando con elegantes personajes, y una fiesta en que todo incluido estuviera rallando con la perfección. Es decir… “Lo frio, frio, lo caliente, caliente, y la gente muy bien vestida”, No sé si me he explicado lo suficiente.
    Lo que, si espero, es ese maravilloso evento que nos propones en ir al naciente del Purón a por unas truchas para después consumirlas con su panceta churruscosa. Mira por donde, ahí si me apunto, pero como no me conoces tanto como Valentin y Perela, (anómala situación que tendríamos que solucionar en cuanto vuelva por la tierrina), debes consultar con ellos el chigre donde os esperaría hasta vuestra vuelta, porque yo, eso de andar, lo que se dice andar, que quieres que te diga mozu. En cambio, lo de la salida en lancha, a eso estoy dispuesto siempre, de día o de noche, en verano o invierno, ya que…
    “Ni la lluvia ni el viento, ni la Mar salobre,
    conmoverán mi barco forrado en cobre.”
    Por último, decirte que puedo hacerme cargo del gobierno de la embarcación, siempre y cuando sea Doña Maiche la que se coloque en la mesa de cartas y se haga cargo del puesto de navegante, ya que conoce muy bien esas Mares y con ella tendríamos las capturas aseguradas, pues es una terrible predadora marina.
    Para el resto Don Valentí, que, aunque parezca mentira, cocina casi tan bien como fotografía., o sea que. ¡“pas plus”!
    Ahí lo dejo amigo Rostroazul.
    Con todo afecto, un abrazo y hasta la vista.

  6. Buenos días, Rostroazul.
    Siento que no le haya gustado la segunda entrega de esta nueva sección, que tiene la intención de sustituir transitoriamente a los pequeños apuntes que iba recogiendo en los paseos por el Oriente de Asturias. De todos modos las excursiones, que parece añorar, son propias de las colaboraciones más extensas de los sábados, y también tendrán que esperar. Le prometo que mi primera salida será al nacimiento del río Purón.
    A falta de otra cosa, se me ocurre que podemos hacer una excursión al pasado..Y trasportarnos al teimpo en el que el pequeño palacio de don Sinforiano estaba en su esplendor..allá por 1909, año en que se inauguró la mansión, que a usted no le parece bonita, al contrario que a mí…cuyo modernismo me encanta, así como sus vistas, desde San Pedro se ve la torre, por lo que desde la misma se tiene que columbrar el paseo.
    En el pequeño palacio se celebraban grandes fiestas sobre todo en Navidad, época en la que se colocaba en él el mejor Nacimiento del Concejo. La descripción de las viandas, vinos y licores se lo dejamos a Eugenio.
    Le hubiera gustado don Sinforiano, ya que era muy aficionado a la música y siempre ayudó a las orquestas locales.
    Además, era muy bromista, cuentan que cierta vez le encargaron un sacacorchos y envío un saco de corchos. Tambien, recogen nuestros clásicos que era muy esplendido, cuando estuvo en la Exposición Universal de París vino con novedosos relojes de pared con barómetro y termómetro para sus amigos.
    y para rematar nuestra excursión al pasado…¡No se lo va a creer!. Don Sinfo tenía una lancha de vapor llamada «Maximina», en memoria de su madre, una embarcación con toldillo que bien podría gobernar nuestro Fernando Súares Cué.
    Y acabo, como usted, con una referencia a nuestros mayores, un tío de don Sinforiano, don Faustino, con su donación hizo posible la Residencia Faustino Sobrino, antes hospital, donde sus residendes, según las últimas noticias, se encuentran bien.
    ¡Arriba los corazones!

  7. Doña Maiche….. Buenas tardes,…. hoy me levante cansado,…… el café de las tardes ya empieza a pasarme factura de noche…. y ayer trabaje duro preparando asuntos para hoy…. y me dirigí a mi lugar de trabajo que casi se agradece…..

    Cuando al final de la mañana concluí mis obligaciones y regresaba….. me venía deleitándo con la nueva excursión, que a buen seguro usted nos habría preparado a las Peñamelleras….. o quizás nos reservara para hoy un paseo hasta Puron….. con Eugenio, con Fernando….. discutiendo de lo nuestro….. de nuestros pareceres…. de nuestras prioridades…. por la vera del río…. hasta las piscifactoría…. para comprar unas truchas frescas y tomarlas de noche….. fritas con bacon en su casa…. platicando con un buen vino que nos obsequiaría Eugenio….. y disfrutando de increíbles historias con el docto Fernando Cué….. mientras su fotógrafo nos dejaba perplejos con fotos del concurso…..

    O quizás…. pensaba yo…. hoy tocaba una salida marinera en «El Reviru»….., que gracias a sus encantos…. el patrón nos llevaría gustoso, costeando y llenando los pulmones de húmedo salitre y olorín a Gasóleo…. para después terminar con un poco de pulpo y vino blanco en el Bálamu…….

    Eso pensaba yo….. cuando al abrir el cuadernin se me vino toda la pandemia de golpe a mi corazón…. no… no… nooo… me dije, me equivoqué de artículo…. este no es de mi doña Maiche….. esto es seguro el párroco de Santa Ana, que nos acusa de haber pecado contra la tierra, como hoy ha dicho el Papa Francisco en su audiencia general…… y claro… como Llanes no entiende de esa acusación…… porque sin duda el concejo sigue igual de verde o más agreste si cabe….. nos han traído en la foto a un espectro para que recapacitemos y nos demos golpes de pecho…..

    Pero no….. tristemente….era el cuadernin de doña Maiche, el nos trae a la memoria un siniestro cuadro del palacete modernista y eclíptico de Don Sinforiano, a quien Dios le conserve el gusto….. ¡pero que no se lo aumente!…..

    Todavía al escribir estas lineas…. mirando el edificio en cuestión…..no me quito de la mente….. el aspecto a residencia psiquiatrica soviética…. y se me oscurece el alma…. pensando en nuestro viejecitos…

    Doña Maiche…. no nos haga esto…. llegado el momento…. si no se inspira ponganos un pajarín…. ya le haré yo la poesía.

    Arriba los corazones

Dejar respuesta