El cambio estacional

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Atravesando el valle de Ardisana, inmerso en la alegría primaveral, aumentada por el nacimientos de las crías que llegan al mundo cuando hay mayor abundancia de alimentos, se nos fueron los ojos a unos corderos que se afanaban en mamar de su madre.

Y me vino a la cabeza que el año pasado, al haber tenido la primavera confinada, no pudimos disfrutar del suave cambio estacional.

Maiche Perela Beaumont

Imagen, Valentín Orejas

4 Comentarios

  1. Querido Eugenio:
    Muchas gracias por echarnos de menos la semana pasada..Nos cogimos vacaciones…En esta ya volvemos al ritmo habitual.
    Te agradezco también tu bonito comentario «cuatro estaciones», que me ha traído recuerdos y una idea para un articulín.
    Como lleváis tanto tiempo lejos de vuestra segunda casa, os cuento que no hay tantas flores como cabria esperar, pero que todo esta ahí, a punto de abrirse. Tampoco,hay mucho canto de pájaro, sin embargo ya hemos escuchado al cuco.
    Abrazos.

  2. Queridos Maiche y Valentín, os hemos echado en falta este domingo de Resurrección. No estabais. Os habíais tomado fiesta por Pascua Florida. Nos tenéis mal acostumbrados.

    Pasado el tiempo, Don Celestino sale de mis recuerdos como un profesor poco típico para aquella época. Aunque no lo creáis, no hace tanto que yo tenía 7 años.
    Recuerdo el empeño de Don Celes en enseñarnos a leer, en domar de nuestra caligrafía, en explicarnos las cuatro reglas matemáticas, en animarnos a recitar, … y muchas cosas más.
    De aquella nube de recuerdos borrosos quedan algunos más nítidos, pero entre éstos, destaca uno, el juego de las cuatro cajas, …

    Un día, Don Celes, nos repartió a cada uno, unos cuantos pequeños rectángulos de papel en blanco. En aquella ocasión, no íbamos a hacer otra vez la aburrida caligrafía.
    Nos dijo que sacáramos los lápices de color, los “Alpino”, … íbamos a dibujar o escribir con los lápices de color, … ¡nunca olvidaré el olor de las virutas de madera cuando salían del sacapuntas! …
    Nos iba a dictar palabras y las teníamos que escribir o, … hacer un pequeño dibujo que las representara. Lo quisiera cada uno y, con el color que nos viniera en gana, …
    Y empezó.
    Verde, … botas de agua, … amarillo, … nieve, … flores, …marrón, … blanco, … playa, … lluvia, … frío, … calor, … paraguas, … manzanas, … leña, … río, … barro, … castañas, …
    Se iban amontonando las palabras escritas y aquellos dibujos sobre las pequeñas cuartillas y, … sacó cuatro cajas de cartón.
    En las que en cada una de ellas había un dibujo con la imagen de un mismo árbol retratado en sus cambios estacionales. Uno con flores, otro con manzanas o peras colgando de sus ramas, otro con hojas naranjas cayendo al suelo y, otro con aspecto de seco manchado por la nieve.

    Después de una pequeña explicación de la Primavera, el Verano, el Otoño y el Invierno, … en la que no nos explicó nada de los solsticios y los equinoccios, ni de la constante duración de tres meses por periodo, ni de la rotación de la tierra o de la inclinación de su eje respecto del plano de la órbita alrededor del sol, …

    ¡Vamos chicos!, vamos a jugar poniendo cada dibujo o escrito en su caja.
    Recuerdo con ilusión el alboroto alrededor de las cajas y su llenado con nuestras ideas, …
    Fue una buena lección aprendida.

    De aquellos profesores de la infancia recuerdo sus caras, pero, … solo recuerdo el nombre de uno de ellos. Gracias Don Celes.

    Un abrazo y Feliz Pascua o Primavera.

  3. Buenos días, Rostroazul.
    A mí no me pareció desvencijada la oveja…Más bien daba la impresión de que llevaba una falda que le quedaba un poco larga…Bromas aparte, como siempre, me ha gustado y le agradezco su comentario.
    Lo cierto es que el campo está precioso y lleno de vida en estos primeros días de primavera..Se nota y se agradece esa luz a favor…Y más, como se recoge en el cuadernín, cuando el año pasado no pudimos disfrutarlo.
    Incluso, tengo que darle la razón en cuanto a que el cambio estacional no se nos está presentando suave…Ya que subieron las temperaturas de repente y tan de repente bajaron, teniendo en este momento menos de siete grados…
    Yo también espero que venzamos al covid y poder comer con usted en el Bálamu.
    Por cierto me sorprende que esté tan versado en los restaurantes de Llanes..

  4. Doña Maiche: Buenas noches….noches. La oveja de la foto, ignoro su raza,… pero tiene aspecto como de un poco desvencijada; sin embargo ahí esta como cada año cumpliendo la sagrada labor de la procreación. Porque doña Maiche el creador del mundo no se limitó a crear las cosas y las criaturas, sino que tuvo que idear un plan sostenible, dejando a cada especie el encargo de su perseverancia, y en consecuencia los seres vivos colaboramos en nuestra etapa correspondiente con la creación, dando lugar a nuevas generaciones como las que resignadamente se amamantan con la leche maternal. Por eso somos «procreadores»

    La oveja de la foto tuvo un parto doble, que es una artimaña de la madre naturaleza, para mejorar la ratio, porque uno de los dos tendrá mas opciones de salvarse en caso de que hagan su aparición los depredadores, quienes a su vez también sufren la necesidad de alimentar a sus crias. Por eso yo no contemplo el cambio estacional del invierno a la primavera con la suavidad que usted lo describe; para mi se trata de una explosión de vida que viene recogida como nadie, en la pieza de Igor Stravinsky, La consagración de la primavera, una de las oberturas mas grandiosas de la música que llaman clásica.

    Ojala doña Maiche que el cambio estacional nos depare este año la victoria definitiva sobre el coronavirus y usted y yo tengamos la oportunidad de conocernos y poder tomar algo en el Bálamu….ya sabe algún bogavante, o algún centollo, que nos pasen a buen precio…por eso de que Doña Candelaria alli tiene mano,….para eso y para más…..

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