Torrevega y los Orgenomescos

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Siempre hemos escuchado y leído que en Ardisana, ese valle de media montaña comprendido entre los montes de Ibeu, la sierra de la Cubeta y el Benzúa, ya se cultivaba en tiempos de los romanos.

Hoy, vamos a detenernos en Torrevega, uno de sus 18 pueblos, que junto a sus 7 caseríos, parecen soltados a capricho en esa cadena montañosa en forma de herradura, y que atestigua los remotos orígenes del mayor valle al oeste del Concejo.

Se trata de una agrupación de casas, las cuales pertenecían al Conde de la Vega del Sella, sobre las que sobresalía un torreón, que daba nombre al pueblo, de construcción antiquísima y que servía de punto de defensa, el cual fue abandonado, quedando en la actualidad solamente vestigios.

Se estarán preguntando que hacemos en Torrevega, con independencia de que seguramente no le falte alguna peculiaridad o conserve alguna tradición, lo que yo quiero contarles es que el día 3 de mayo de 1959, el vecino de dicho pueblo Antonio Villoria Blanco, arando una tierra denominada el “Pedrero”, tropezó, a una profundidad de apenas medio metro, con un obstáculo. Extraído éste con ayuda de varios vecinos, resultó ser una curiosísima lápida romana. La misma, de piedra de cuarcita, muy dura, negruzca, aunque la parte anterior tomó el color de la tierra en que tantos siglos estuvo enterrada, mide 90×50 centímetros de alto y 16 de ancho.

La inscripción, escrita con letras de cuatro centímetros y medio,se distingue perfectamente y reza como sigue: “ACI CEL FIL ORG FIL SUE CAR MVN POS NOM ACVANE FI ANO XX SIT TIBI TERRA LEVIS”.

La cual podemos traducir: “Acilio hijo de Celsio, Orgenomescos, a su queridísima hija erigió este monumento, llamábase Acuane, murió a los veinte años. Sea para ti la tierra leve”.

Asimismo, en la parte superior del frontón triangular, campea el símbolo de los Orgenomescos, que era una mítica tribu muy belicosa que habitaba las tierras entre el Sella y la zona oeste de Cantabria.

¿Quién me iba a decir a mí que querría un día saber de un pueblo cuyo nombre significa “los que se embriagan en la matanza”?.

Fuente, “El Oriente de Asturias”

Maiche Perela Beaumont

Imagen, Valentín Orejas

3 Comentarios

  1. Menuda pista más buena, yes ahora ya se con quien trato. Voy a pedir el libro, y en cuanto lo lea, os cuento.
    Un fuerte abrazo a ambos tres.

  2. Muy buenas tardes, Rostroazul.
    He leído dos veces su magnífico libro, «La Decisión de Pilato», por lo que recuerdo muy bien la lápida que menciona…la cual Pilato había dedicado a su mentor Tiberio.
    Y, desde luego, las piedras hablan a quienes las escuchan…como los geólogos…y los arqueólogos… los cuales les caen muy bien…porque las miman..Hay piedras extraordinarias que han permitido cambiar el mundo o profundizar en la historia..como Las Tablas de la Ley, el Código de Hammurabi, la Piedra Rosseta….Y sí.. me gustan mucho las piedras…Es más, antes de querer estudiar Periodismo…mi ilusión era hacer Arqueología..Al final…no sé si se lo he comentado..acabé en Derecho.
    Me alegro de que le haya parecido interesante la colaboración y gustado la foto,
    Muchas gracias y le espero el miércoles.

  3. Doña Maiche…. gracias….gracias…..gracias. Ignoraba el importante descubrimiento arqueológico en la comarca de los entonces orgenomescos. Se ve que le encantan las piedras…. como a mi.

    Hay un popular dicho sobre «si las piedras hablaran»… y hablan doña Maiche. Esta lápida lo hace y de que forma. Si usted leyó como dice mi libro, sabrá como sabemos por una piedra que servía de asiento en hipódromo de Cesarea maritima en la galilea costera, que Poncio Pilato era un Prefecto. Un cargo jurídico militar de una legión. Había tres por cada legión. Y eran los jefes administrativos de cada una de las cohortes en que se dividía cada legión. La piedra que se encuentra en el museo arquológico de Tel Aviv, dice Pontivs Pilatus Praefatus Judeae.

    En este caso le diré lo que yo razono a partir de la Ara romana a la chica Acuane.

    En primer lugar Acuane parece tener que ver algo con el agua. Podría traducirse por acuosa, acuatica…. No en vano sabemos que los Orgenomescos tenían su capital en San Vicente y eran en parte un pueblo marinero. Ya sabemos de donde le viene a usted la afición por la cofradía y la pesca.

    Sabemos que la tumba es de plena época de romanización. La pacificación terminó en el 19 d.c. y Celsio ya es un nombre romano. El enterramiento con un ara inscrita en latín lo certifican. La podemos situar a finales del siglo I.

    Sabemos que no eran gente religiosa, muy propio de las tribus celtiberas. Los romanos encabezaban sus aras a sus dioses mas relevantes y era el comienzo de las inscripciones funerarias….. lo que aquí no ocurre.

    Por contra si se fija toda la inscripción esta abreviada para redicir ell espacio (al uso de entonces); pero aqui se utiliza la expresión completa Tibi Terra Levis, cuando solían inscribir solo Tibi Levis, la tierra se sobre entendía….. ¿podría significar que la chica fue inhumada en vez de incinerada? ¿ se debió ese cambio a la influencia cristiana?

    No lo sabremos….. pero el orgullo de la tribu permanecía inmanente.

    Preciosa foto

    Interesante artículo

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